sábado, 23 de junio de 2012

Globos

                                                
                                                   
                                                     Miras arriba,
                                                     asciendes muy lento..
                                                     Te dejas llevar.
...
                                                     Te meces en el..
                                                     comienza tu sueño.
                                                     Tocar el cielo.

                                                     Y te relajas,
                                                     el viaje es largo.
                                                     Lo saboreas.
 DE MARIJOSE JAUREGI V.
Gracias Majo.

miércoles, 20 de junio de 2012

Soy un viajero

Al horizonte infinito
Busco caminos certeros
Del mundo desconocido,
Soy un viajero  

Buscando las maravillas
De lugares escondidos
Recorro viejos senderos.
Perdido entre los deseos
De un mundo desconocido
Soy un viajero  

Placer de cosas sencillas,
Ánimo de peregrino,
Goce de futuro incierto,
Caminando como un ciego
Del mundo desconocido,
Soy un viajero  

De vuelta a la antigua vida
Con sentimiento de exilio,
Los ojos mirando al cielo,
Busco recuerdos de sueños
Del mundo desconocido,
Soy un viajero


martes, 19 de junio de 2012

¿Lo conoces...?

No es de Cabra, ni está en Córdoba pero sí en España.



Foto proporcionada por Abel. Gracias.

martes, 12 de junio de 2012

Haiku encadenado





Tela de araña
Teje ja teja de tela..
La araña coja:
Vieja araña,
... teje un manto largo
que me cobije.

Del laberinto,
haz, manantial de amor,
de confianza.

Caliéntame.
Sácame este frio,
esta lucidez.



Por Marijose Jauregi V




Gracias, Majo. :)

Un viaje espæcial



El Capitán del Espacio abre cuidadoso la puerta. Al otro lado le espera un viaje lleno de peligros y eso le vuelve más precavido. Asoma apenas un ojo antes de encender la luz, todo está tranquilo, los marcianos aún no saben de su cuarto.

Calzado con su casco de plástico cubierto de pegatinas de Doraimon y llevando en la mano derecha su pistola de rayos con la bombilla encendida, el Capitán del Espacio se mueve sigiloso hasta alcanzar la nave que se encuentra junto a la caja de juguetes.

-Te ordeno que vayas a Baderán y me traigas la espada real- Se ordena el emperador al capitán.

- A la orden señor.- Se responde con la mano en saludo militar

La nave se eleva describiendo un amplio círculo mientras se refleja en el espejo del armario. La pistola láser se ha convertido en un cañón que se añade a ella. El Capitán del Espacio la pilota con maestría. SHUSHUSHUSHU. Pronto alcanza su altura de vuelo y queda lista para el viaje.

-Preparen la supervelocidad.

La supervelocidad se halla junto a su ojo izquierdo después de cerrado el derecho. La nave acelera sus motores IIIIIIIIIIHHHHHHNNN hasta que la supervelocidad surge de repente lanzando la nave a la distancia del brazo, SHUAAAHHHH. A partir de entonces siempre se mueve a la distancia justa del alcance. La nave se desplaza a toda velocidad dando vueltas sobre el eje y girando en curvas imposibles.

Pronto se acercan al primer peligro y se hace necesario un giro brusco para evitar un meteorito – Oh, señor, ese ha pasado cerca-, -Atentos todos al campo de asteroideees- Se grita en susurros. FIUUUUuuuuPUMMM, un asteroide es destruido por la pistola-cañón láser y un montón de escombros de Lego siembra la silla sobre la que han caído. La nave gira dando vueltas boca abajo, colándose por entre las patas de la mesa, siempre esquivando los meteoritos, hasta que logra escapar del peligro.  

-Mi capitán campo superado.- El capitán sigue mirando la nave que corre al final del brazo SHSHSHSHSHSHSHSH -Vale, sigamos para Baderán.

-Luis, acuéstate que ya es tarde.- Pero el Capitán del Espacio no reconoce la voz, es solo la madre de Luis.

Pronto llegan a las proximidades del destino y, HHUUAAAHHH, la nave vuelve a su velocidad normal quedando a medio camino del brazo, ahora se vuelve más manejable, por suerte porque los peligros no han terminado y hace falta toda la maniobrabilidad de que es capaz el brazo.

-Mi capitán, estamos llegando al mar de los piratas.

-Muy bien, alerta todo el mundo.

Y antes de darse cuenta el barco pirata le ataca desde la trasera de la cama donde había quedado escondido desde la última vez. Todos los cañones le lanzan una andanada y la nave es alcanzada, PLASS –Nos han dadoooo-, y desciende dando vueltas en picado hasta que se estrella contra la alfombra.

-Superman, ayúdameee,- grita en voz baja el Capitán del Espacio.

En la mano derecha aparece volando Superman que había estado descansando sobre la colcha.-Dejádmelos a mííí.- IIIAAAAAAHHHH….. PUM, un puñetazo de Superman acaba con el barco pirata que vuelca –Auxilio, Socorro- los piratas se ahogan en las baldosas o en la alfombra y algunos debajo de la cama, pero Superman los deja para recuperar la nave.

Sin embargo no tiene tiempo de llegar a ella pues en la mano izquierda aparece el dragón de fuego, que le lanza un aliento llameante FFFSSSSHHH, que lo lanza por los aires de nuevo a la colcha. Por suerte el Transformer Optimuspraim que había escuchado la petición de auxilio del Capitán del Espacio está cerca, en la caja de juguetes y echa una mano en la lucha contra los enemigos. Surge volando por la derecha, -Este es míiíooo-, disparando sus cohetes, PIUM, PIUM, PIUM, que dan en la cabeza del dragón. Luego lo agarra con sus puños de metal y le arranca las alas- Toma esto, CHASS, y esto CHASS- que caen una a una encima del barco pirata mientras el cuerpo, IAAAHHH, es lanzado a la lejanía del infinito bajo la mesa.

-Venga, Luisito, que es muy tarde, cielo- insiste la madre de Luis, pero ni el Capitán del Espacio, ni Supermán, ni Optimuspraim la pueden escuchar y siguen con su viaje lleno de peligros y enemigos hasta que consigan la meta.

Finalmente gracias al apoyo de Supermán y de Optimuspraim el Capitán del Espacio puede recuperar su nave y dirigirse al castillo, junto al armario, pero el vigía le avisa –Capitán el castillo ha sido conquistado por los marcianos- antes de que los descubran, y ahora tienen que recuperarlo para poder coger la espada real.

La nave se acerca volando bajo. Un disparo FFUUSSHHH de la pistola-cañón láser derriba una torre del castillo y una lluvia de bloques de Lego se extiende por el suelo. Del castillo intentan disparar flechas y cañones, pero la nave se retuerce en giros que hacen enroscarse al Capitán del Espacio y evita que ninguno le dé.

Un nuevo disparo. FFUUSSHHH, y la otra torre cae también deshecha en bloques de Lego. La nave da una última pasada a ras del suelo y deshace por completo el castillo, los legos volando por los aires y los marcianos de plastilina huyendo, mientras, CHAS, CHAS, CHAS, Optimuspraim los aplasta contra el suelo.

Al fin los marcianos caen derrotados y Optimuspraim queda al mando del castillo de Baderán, -Te dejo al mando, ten cuidado que no lleguen más marcianos-, -No te preocupes Capitán que yo me encargo de todo-, y el Capitán del Espacio se lleva la espada real de vuelta al emperador que está en la cama.

Esta vez no tienen que pasar por el mar de los piratas porque ya están derrotados ni hay dragones que les persigan que acabaron con él, así que la nave vuela haciendo cabriolas por encima de la cabeza del capitán rozando su casco de Doraimon y cruzando el hiperespacio. Cuando llegan de nuevo al campo de asteroides, es Supermán esta vez que acompaña a la nave, quien de un puñetazo deshace en pedazos el último bloque de legos. CHHHAAASSS.

Por fin la nave llega de vuelta. Aparca junto a la caja de los juguetes y el Capitán del Espacio coge a Supermán y a Optimuspraim para llevarlos consigo. Ha llegado la hora de ver al emperador y rendir cuentas. El Capitán del Espacio se recuesta en la almohada y pasa a informarse al emperador. –Mi Señor, Supermán me ayudó contra el barco pirata-, se dice el capitán al emperador -Oh estupendo, estupendo, gracias, Supermán- se dice a su mano derecha, - Y Optimuspraim me ayudó con los marcianos-, se insiste al emperador, -Gracias, gracias, muchas gracias-, y el pueblo aplaude a los héroes –Bieeeennnn, consiguieron la espaaaadaaaa. OOOAAAAHHHH.

Y ya solo quedan Supermán y Optimuspraim que van volando y dando vueltas uno junto al otro, SSSSAAAHHH, UUUAAAHHH.

Al poco rato, la madre de Luis nota que no se oye ningún ruido desde el cuarto y abre la puerta con precaución. El capitán está dormido con los muñecos al lado. La madre entra, le quita el Transformer lleno de aristas y salientes que le pueden hacer daño, recoge los bloques de lego de junto a la cama para que no le molesten si se levanta por la noche. Le quita al Capitán del Espacio el casco de Doraimon con cuidado de no despertar a Luis que apenas se revuelve un poco. Le da un beso en la cabeza y le termina de arropar.

Luego sale silenciosa de la sala. 

¿Hay viaje más barato que la imaginación de un niño?

jueves, 7 de junio de 2012

Viajar por la música

No entender la letra de una canción no es obstáculo para que nos guste y sea un gran éxito. Para viajar y descubrir países diferentes, tampoco. Quizás un aliciente para vivir una pequeña aventura.

miércoles, 6 de junio de 2012

La Plaza



Es una plaza de esas castellanas, casi cuadradas, rodeadas de soportales con columnas y pilares de madera y granito. En una parte, haciendo esquina con lo que parece la calle más importante, el ayuntamiento, fachada de piedra, un portalón enorme de madera sobre dos escalones y, sobre ella, un balcón de hierro labrado con las tres banderas ondeando, el letrero “CASA CONSISTORIAL” a un lado y un reloj con números romanos al otro. En frente, con un pequeño parque a ambos lados, la iglesia, ocupando casi todo el lado de la plaza, un templo pequeño, con la campana en una espadaña, sin torre pero con un pórtico adornado con gran detalle, la puerta abierta, el cura, de sotana, limpiando la entrada. En el parquezuelo de la derecha unos pequeños juegan en los columpios vigilados por los abuelos.

Toda la plaza está pavimentada con grandes losas de piedra por cuyos huecos se esfuerza en salir la hierba. Solo un rincón frente a la puerta del ayuntamiento está empedrado con pequeños guijarros de tonos distintos que dibujan el escudo local.

El viajero no sabe dónde está, ni quiere saberlo. Está de puro placer de viajar. Salió esta mañana para ir a cualquier sitio, dejándolo todo al azar, ahora vuelvo aquí y luego giro allá, cojo este desvío, me gusta ese paisaje, vaya amanecer más espléndido, sabes qué, que me voy para las montañas que hoy se debe estar bien. El viajero salió para ir, no para llegar. Giro tras giro, una aldehuela aparece de frente, el paisaje es impresionante, el reloj marca las diez, las piernas le piden bajar y el estómago un desayuno, el coche se desvía y decide parar.

En la entrada del pueblo una era sirve de congreso de coches, allí lo deja aparcado, descansando, que se entretenga con los que ya están de plantón. El viajero estira los músculos y se dirige al interior del pueblo. Casas antiguas, viejas y nuevas, ladrillos y piedras viejas, techumbres de madera y de cemento, balcones y ventanas, algún que otro patio protegido con un muro de piedra y un portalón de madera antiguo. Calles retorcidas, casi todas estrechas. Es así, curioseando las calles en busca de un bar, como al viajero, al doblar una esquina, la plaza le estalla en los ojos.

El sol, aún bajo la ilumina al sesgo, con sombras largas, ocultando un lado y dejando el otro luciendo las fachadas. Salteados con puertas de viviendas particulares, se asoman escaparates y anuncios de comercios. Entre una tienda de las de todo, donde encuentras desde un pan a una botella de lejía, pasando por un litro de leche y una botella de licor de 12 años, y una tienda de ropa con todas las tallas y modelos, en el escaparate aparece un traje de niño y un maniquí sobrellevando con desánimo un desastre de modelo de muchacha joven, halla un cartel luminoso con la leyenda BAR  PACO y un anuncio de cerveza. Por si no tuviera las cosas claras sobre la puerta luce otro letrero BAR  PACO.

Se sienta en una de las mesas que tiene fuera dispuestas y vacías, en las que tiene colocado unos ceniceros de barro cocido con BAR  PACO grabado en el molde. Está visto que el dueño se llama Francisco.

En la plaza se levanta una fuente grande, de granito. En el centro, de un pilar labrado y acabado en una cruz de hierro forjado, salen caños orientados a los cuatro puntos cardinales. En el pilón unos gorriones calman la sed. El sol sigue su camino, sólo los trinos de los chiquillos de los columpios rompen el silencio. El viajero no tiene prisa y al parecer el camarero tampoco que ha tardado una eternidad en atenderle.

- Me pone un café con leche, por favor.- El camarero asiente, “muy bien, señor”- Y, ¿tendría algo para comer?

El camarero le mira y decide que es alguien de calidad, no se sabe por qué. – Tenemos bollería de fábrica, pero si la quiere manual, en frente, en el otro lado de la plaza tiene una pastelería muy buena. Dígale que le manda Paco.

O sea que era el dueño, que tiene bollería industrial “de fábrica” y que enfrente hallará dulces caseros, bien.

- Si le parece le voy poniendo el café mientras usted compra los dulces.

Dicho y hecho, el viajero se levanta y se acerca al lado opuesto de la plaza. Antes de llegar ya huele a dulce recién hecho. El estómago le grita que ya iba siendo hora. En la pastelería una muchacha joven le atiende. El viajero compra un par de pasteles de crema para tomarse con el café y unas pastas más consistentes que se lleva puestas para tomarlas después en el coche.

Mientras desayuna el viajero disfruta de la paz de la plaza tranquila de diario. El fin de semana se llenará de gente y de ruido pero esta mañana sólo la hierba se preocupa de dar ambiente.

Unos niños cargados con enormes pistolas_armas_de_destrucción_masiva de agua llegan corriendo. En el pilón las llenan, o quizá vacían la fuente, y salen con los depósitos cargados lanzándose chorros, corriendo y gritando. Una mujer aparece por una esquina llevando una niña que lleva un carrito que lleva una muñeca que lleva un muñequito. Vienen en dirección de la tienda de todo. La niña dice que para Julia, la muñeca tiene nombre, hay que comprar un helado, para su bebito, no, que es muy chico.

El viajero se levanta, abona la consumición y sigue paseando por la plaza, curioseando los soportales y los escaparates que aparecen salteados. El cura ya hace tiempo que terminó la limpieza, los abuelos se cambian de sitio que el sol les da en la cabeza, los niños siguen con sus columpios. Una voz resuena de una de las calles, Peeepiitoo, y uno de los niños de las armas de destrucción masiva sale corriendo dejando el chorro en el aire.

Junto al ayuntamiento, un caserón señorial ostenta una balconada de hierro forjado con mucha floritura, en el centro un escudo. Tiene dos pisos, el segundo insinúa un balcón-solana de madera negra. Del tejado cuelgan nidos de golondrina.

El viajero se acerca a la fuente y se refresca en ella. Un letrero anuncia que es agua potable, bebe del chorro un agua fresca, fría, que casi le hace daño en los dientes.

Lleno de la plaza, relajado por su silencio, el viajero decide que ya está bien, que va a continuar el viaje a ninguna parte, y se va en dirección al coche para seguir yendo, no para ir llegando.


martes, 5 de junio de 2012

Madrid

Fotos proporcionadas por Paloma.






Gracias, Paloma.




Viajar

















VIAJAR

Vivía cerca del aeropuerto
veía los aviones pasar
por encima de su ciudad

Ėl nunca entendía
que en algo
tan pequeño
alguien pudiera viajar...

Soñaba con volar...

Ese día llegó
y con su pequeño avión en la mano
entró en aquel gigante
tragador de personas
y voló...

Despegó
mientras, las hormigas
no eran hormigas
sino personas,
y las nubes
las confundía con olas
y el azul del cielo con el mar...

Voló

Entonces comprendió
Que ni ėl
era tan pequeño
ni lo grande
es tan grande

Y sonrió

Por Paloma  (4 mayo 2012)