martes, 12 de junio de 2012

Un viaje espæcial



El Capitán del Espacio abre cuidadoso la puerta. Al otro lado le espera un viaje lleno de peligros y eso le vuelve más precavido. Asoma apenas un ojo antes de encender la luz, todo está tranquilo, los marcianos aún no saben de su cuarto.

Calzado con su casco de plástico cubierto de pegatinas de Doraimon y llevando en la mano derecha su pistola de rayos con la bombilla encendida, el Capitán del Espacio se mueve sigiloso hasta alcanzar la nave que se encuentra junto a la caja de juguetes.

-Te ordeno que vayas a Baderán y me traigas la espada real- Se ordena el emperador al capitán.

- A la orden señor.- Se responde con la mano en saludo militar

La nave se eleva describiendo un amplio círculo mientras se refleja en el espejo del armario. La pistola láser se ha convertido en un cañón que se añade a ella. El Capitán del Espacio la pilota con maestría. SHUSHUSHUSHU. Pronto alcanza su altura de vuelo y queda lista para el viaje.

-Preparen la supervelocidad.

La supervelocidad se halla junto a su ojo izquierdo después de cerrado el derecho. La nave acelera sus motores IIIIIIIIIIHHHHHHNNN hasta que la supervelocidad surge de repente lanzando la nave a la distancia del brazo, SHUAAAHHHH. A partir de entonces siempre se mueve a la distancia justa del alcance. La nave se desplaza a toda velocidad dando vueltas sobre el eje y girando en curvas imposibles.

Pronto se acercan al primer peligro y se hace necesario un giro brusco para evitar un meteorito – Oh, señor, ese ha pasado cerca-, -Atentos todos al campo de asteroideees- Se grita en susurros. FIUUUUuuuuPUMMM, un asteroide es destruido por la pistola-cañón láser y un montón de escombros de Lego siembra la silla sobre la que han caído. La nave gira dando vueltas boca abajo, colándose por entre las patas de la mesa, siempre esquivando los meteoritos, hasta que logra escapar del peligro.  

-Mi capitán campo superado.- El capitán sigue mirando la nave que corre al final del brazo SHSHSHSHSHSHSHSH -Vale, sigamos para Baderán.

-Luis, acuéstate que ya es tarde.- Pero el Capitán del Espacio no reconoce la voz, es solo la madre de Luis.

Pronto llegan a las proximidades del destino y, HHUUAAAHHH, la nave vuelve a su velocidad normal quedando a medio camino del brazo, ahora se vuelve más manejable, por suerte porque los peligros no han terminado y hace falta toda la maniobrabilidad de que es capaz el brazo.

-Mi capitán, estamos llegando al mar de los piratas.

-Muy bien, alerta todo el mundo.

Y antes de darse cuenta el barco pirata le ataca desde la trasera de la cama donde había quedado escondido desde la última vez. Todos los cañones le lanzan una andanada y la nave es alcanzada, PLASS –Nos han dadoooo-, y desciende dando vueltas en picado hasta que se estrella contra la alfombra.

-Superman, ayúdameee,- grita en voz baja el Capitán del Espacio.

En la mano derecha aparece volando Superman que había estado descansando sobre la colcha.-Dejádmelos a mííí.- IIIAAAAAAHHHH….. PUM, un puñetazo de Superman acaba con el barco pirata que vuelca –Auxilio, Socorro- los piratas se ahogan en las baldosas o en la alfombra y algunos debajo de la cama, pero Superman los deja para recuperar la nave.

Sin embargo no tiene tiempo de llegar a ella pues en la mano izquierda aparece el dragón de fuego, que le lanza un aliento llameante FFFSSSSHHH, que lo lanza por los aires de nuevo a la colcha. Por suerte el Transformer Optimuspraim que había escuchado la petición de auxilio del Capitán del Espacio está cerca, en la caja de juguetes y echa una mano en la lucha contra los enemigos. Surge volando por la derecha, -Este es míiíooo-, disparando sus cohetes, PIUM, PIUM, PIUM, que dan en la cabeza del dragón. Luego lo agarra con sus puños de metal y le arranca las alas- Toma esto, CHASS, y esto CHASS- que caen una a una encima del barco pirata mientras el cuerpo, IAAAHHH, es lanzado a la lejanía del infinito bajo la mesa.

-Venga, Luisito, que es muy tarde, cielo- insiste la madre de Luis, pero ni el Capitán del Espacio, ni Supermán, ni Optimuspraim la pueden escuchar y siguen con su viaje lleno de peligros y enemigos hasta que consigan la meta.

Finalmente gracias al apoyo de Supermán y de Optimuspraim el Capitán del Espacio puede recuperar su nave y dirigirse al castillo, junto al armario, pero el vigía le avisa –Capitán el castillo ha sido conquistado por los marcianos- antes de que los descubran, y ahora tienen que recuperarlo para poder coger la espada real.

La nave se acerca volando bajo. Un disparo FFUUSSHHH de la pistola-cañón láser derriba una torre del castillo y una lluvia de bloques de Lego se extiende por el suelo. Del castillo intentan disparar flechas y cañones, pero la nave se retuerce en giros que hacen enroscarse al Capitán del Espacio y evita que ninguno le dé.

Un nuevo disparo. FFUUSSHHH, y la otra torre cae también deshecha en bloques de Lego. La nave da una última pasada a ras del suelo y deshace por completo el castillo, los legos volando por los aires y los marcianos de plastilina huyendo, mientras, CHAS, CHAS, CHAS, Optimuspraim los aplasta contra el suelo.

Al fin los marcianos caen derrotados y Optimuspraim queda al mando del castillo de Baderán, -Te dejo al mando, ten cuidado que no lleguen más marcianos-, -No te preocupes Capitán que yo me encargo de todo-, y el Capitán del Espacio se lleva la espada real de vuelta al emperador que está en la cama.

Esta vez no tienen que pasar por el mar de los piratas porque ya están derrotados ni hay dragones que les persigan que acabaron con él, así que la nave vuela haciendo cabriolas por encima de la cabeza del capitán rozando su casco de Doraimon y cruzando el hiperespacio. Cuando llegan de nuevo al campo de asteroides, es Supermán esta vez que acompaña a la nave, quien de un puñetazo deshace en pedazos el último bloque de legos. CHHHAAASSS.

Por fin la nave llega de vuelta. Aparca junto a la caja de los juguetes y el Capitán del Espacio coge a Supermán y a Optimuspraim para llevarlos consigo. Ha llegado la hora de ver al emperador y rendir cuentas. El Capitán del Espacio se recuesta en la almohada y pasa a informarse al emperador. –Mi Señor, Supermán me ayudó contra el barco pirata-, se dice el capitán al emperador -Oh estupendo, estupendo, gracias, Supermán- se dice a su mano derecha, - Y Optimuspraim me ayudó con los marcianos-, se insiste al emperador, -Gracias, gracias, muchas gracias-, y el pueblo aplaude a los héroes –Bieeeennnn, consiguieron la espaaaadaaaa. OOOAAAAHHHH.

Y ya solo quedan Supermán y Optimuspraim que van volando y dando vueltas uno junto al otro, SSSSAAAHHH, UUUAAAHHH.

Al poco rato, la madre de Luis nota que no se oye ningún ruido desde el cuarto y abre la puerta con precaución. El capitán está dormido con los muñecos al lado. La madre entra, le quita el Transformer lleno de aristas y salientes que le pueden hacer daño, recoge los bloques de lego de junto a la cama para que no le molesten si se levanta por la noche. Le quita al Capitán del Espacio el casco de Doraimon con cuidado de no despertar a Luis que apenas se revuelve un poco. Le da un beso en la cabeza y le termina de arropar.

Luego sale silenciosa de la sala. 

¿Hay viaje más barato que la imaginación de un niño?

2 comentarios:

  1. si vieras mi boca..mas grande no puedo abrirla..me encanto todo todoo todito mis felicitaciones quedo bello

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